Doctor&Cols — colectivo de mentoría dental
T1·E6· 39min· 5 de mayo de 2026

Cuidarnos para cuidar

En colaboración conWINDFIT

Contenido de terceros bloqueado

Este vídeo se aloja en YouTube y utiliza cookies de terceros. Acepta las cookies publicitarias y de terceros para reproducirlo.

Sinopsis

Túnel carpiano, cervicales cargadas, bruxismo y espalda: las lesiones silenciosas del odontólogo no vienen de un gesto, sino de la postura mantenida. Un licenciado en Ciencias de la Actividad Física y un fisioterapeuta especializado en biomecánica explican qué hacer antes de una cirugía de tres horas, cuánto movimiento hace falta de verdad y por qué el movimiento es higiene, no un extra.

Ideas clave

  • 01Las lesiones del odontólogo no vienen de un gesto puntual sino de la postura mantenida. Túnel carpiano, cervicales altas y cadena posterior en descompensación comparten causa: horas en una posición que el cuerpo no puede sostener sin coste. Interrumpir la jornada vale más que corregir un movimiento aislado.
  • 02El bruxismo y la disfunción de ATM del propio profesional se explican en gran parte por estrés y jornadas encadenadas. Gestionar la carga mental y meter pausas entre pacientes es parte del abordaje, no un consejo accesorio.
  • 03La prioridad de entrenamiento para un odontólogo son fuerza más movilidad y respiración. La fuerza sostiene la estructura en posiciones agresivas; la movilidad y la respiración abren lo que la posición de trabajo cierra y regulan el sistema nervioso tras horas de tensión.
  • 04La pregunta útil no es cuántas veces entrenar, sino con qué calidad y qué personalización. Los estándares (dos o tres horas semanales) funcionan, pero el objetivo real es moverse a diario: escaleras, caminar, un paseo antes de entrar en casa. Una hora de gimnasio no compensa veintitrés horas sedentarias.
  • 05Una cirugía de tres horas merece calentamiento, igual que una maratón. Cinco a diez minutos para activar el core y la cadena posterior, estirar y respirar profundo antes de entrar al gabinete: no exige gimnasio ni espacio, exige voluntad y saber dónde está la propia tensión.
  • 06La evaluación va antes del tratamiento, y el dolor no localiza la lesión. Acudir al fisioterapeuta solo cuando el dolor está instaurado encarece la recuperación; una valoración biomecánica indica qué se puede hacer y, sobre todo, qué no. Moverse es higiene, no un extra.

Sobre este episodio

La odontología se ejerce con el cuerpo en una posición que el cuerpo no ha elegido. Horas de mirada fija, hombros altos, muñecas en tensión y una agenda que encadena pacientes sin margen para respirar. Este episodio no habla de técnica clínica: habla de la estructura que la sostiene.

Juan Diego Herrera Maya, licenciado en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte y CEO de WINDFIT —cadena de centros deportivos en Madrid—, y Raúl Benavente, fisioterapeuta especializado en biomecánica del ejercicio y neurorrehabilitación y docente universitario, ponen nombre a lo que muchos normalizan. El diagnóstico es coincidente: "todas, casi todas ellas van ligadas al mantenimiento de las posturas". Túnel carpiano, cervicales altas cargadas y una cadena posterior en descompensación permanente. A eso se suma un factor menos visible: "el tema de ATM, temporomandibular, bruxismo, va muy ligado también al estrés y es otro que estadísticamente también va mucho con vosotros".

La conversación desmonta la idea de que el problema se resuelve con más horas de gimnasio. La prioridad para un odontólogo son dos bloques: fuerza, para sostener la estructura en posiciones agresivas mantenidas, y movilidad y respiración, para abrir lo que la posición de trabajo cierra. La respiración superficial que acompaña las jornadas largas no es un detalle: "la respiración al final lo que hace es oxigenar o regular el sistema nervioso".

Sobre la dosis, la respuesta no es un número. Los estándares hablan de tres días y de dos a tres horas semanales, pero el marco que proponen es otro: "es importante dejar de hablar de entrenamiento y más de movimiento". Subir las escaleras, bajarse dos paradas antes, dar un paseo antes de entrar en casa para no llegar con la tensión de la jornada. Y una advertencia para quien ya entrena: haber cumplido la hora del día no compensa veintitrés horas sedentarias.

La aportación más aplicable llega en forma de protocolo. Igual que un corredor no se pone en la línea de salida de una maratón sin preparar tres o cuatro horas de esfuerzo, entrar a una cirugía larga sin preparar el cuerpo tiene un coste: "es vital que vosotros tengáis como un mini protocolo (…) es como tu calentamiento". Cinco o diez minutos para activar el core y la cadena posterior, estirar y respirar profundo. "No se requiere ni un gimnasio, no se requieren diez metros cuadrados, se requiere voluntad."

Para quien lleva años sin moverse, la ruta es la contraria a la intuitiva: empezar por debajo de lo que uno cree que puede. Objetivos medibles y alcanzables, progresión, y algo que genere adherencia —incluso unas zapatillas nuevas— porque "uno de los errores más comunes que nosotros vemos en centros fitness es que la gente empieza a tope. Esa gente casi siempre pincha". Después llega el efecto bola de nieve.

El bloque final ordena algo que en la clínica se conoce bien y en el propio cuerpo se olvida: la evaluación va antes del tratamiento. Ir al fisioterapeuta cuando el dolor ya está instaurado es llegar tarde —"cuanto más se instaura un dolor en el cuerpo, más nos cuesta quitarlo"— y el dolor no siempre señala la lesión: una migraña puede venir de un punto gatillo en el trapecio. De ahí el trabajo conjunto entre fisioterapia y ciencias del deporte: saber qué se puede hacer y, sobre todo, qué no.

El cierre reformula todo el episodio en un lenguaje que un odontólogo entiende sin traducción: "igual que es importante limpiarnos la boca todos los días, el cuerpo necesita movimiento. Es higiene". Cuidarse no es un extra de la práctica clínica: es la condición para poder sostenerla.

En este episodio

  1. 3:00Las lesiones típicas del odontólogo: túnel carpiano y cervicales
  2. 5:30Agendas maratonianas: el estrés que tensa el músculo
  3. 7:00Bruxismo y ATM: el vínculo con la gestión del estrés
  4. 9:20Por qué casi nadie usa la fisioterapia como prevención
  5. 12:40Fuerza, movilidad y respiración: por dónde empezar
  6. 17:00Cuántas veces por semana: calidad antes que frecuencia
  7. 19:40Dejar de hablar de entrenamiento y hablar de movimiento
  8. 26:00El calentamiento antes de una cirugía larga
  9. 30:00Constancia: empezar poco a poco y el efecto bola de nieve
  10. 35:20El dolor no siempre está donde está la lesión

Temas tratados

  • Bienestar profesional
  • Prevención
  • Oclusión y ATM
Educational Partners