Regeneración vertical de 7 mm en mandíbula posterior y manejo de tejidos blandos en tres fases
Puedes reconstruir el caso entero: diagnóstico, decisión terapéutica, ejecución y resultado o control. Cómo clasificamos los contenidos

Fernando Cebrián Vicente
Cirugía Oral e Implantología
- Regeneración vertical
- Membrana no reabsorbible
- Injerto autólogo
- Aloinjerto
- Injerto gingival libre
- Mandíbula posterior
Situación inicial
El defecto abarca de 44 a 47 y es vertical, el más exigente de todos. Sobre el nervio alveolar inferior quedan entre 2 y 3 milímetros de hueso remanente: no hay margen para colocar implantes cortos y dar el caso por resuelto.
La decisión clínica no es cómo colocar implantes, sino cómo ganar 7 milímetros de altura y mantenerlos. Y, después, cómo dar a ese hueso un tejido blando capaz de protegerlo durante años.
Tratamiento
Primera cirugía: regeneración ósea vertical de 7 milímetros con membrana no reabsorbible reforzada con titanio y una mezcla de hueso autólogo (un tercio) y aloinjerto corticoesponjoso (dos tercios). La planificación digital permite fabricar una guía transportadora de membrana, que llega al quirófano ya conformada y reduce el tiempo de adaptación intraoperatoria.
La membrana se fija y el cierre se hace sin tensión. En regeneración vertical la exposición es el fracaso: todo el protocolo está diseñado alrededor de mantener el espacio cerrado y estable.
Segunda cirugía: se reentra sobre un hueso regenerado y vascularizado, y se colocan los implantes comprobando volumen y estabilidad. El hueso ganado no es un relleno, es un lecho que responde.
Tercera cirugía: mucogingival, con doble injerto gingival libre para aumentar encía queratinizada y recuperar profundidad vestibular. Es la fase que decide si la higiene será posible a los diez años.
Con el terreno preparado, el caso se deriva al odontólogo restaurador para una prótesis atornillada PF1.
En regeneración vertical el éxito no se juega en el injerto: se juega en la inmovilidad de la membrana y en el cierre sin tensión.
Aprendizaje
Un defecto vertical posterior mandibular obliga a pensar en fases, no en una cirugía heroica. Cada intervención resuelve una variable: primero el volumen, después los implantes, al final el tejido blando.
La proporción de un tercio de hueso autólogo con dos tercios de aloinjerto limita la cantidad de hueso a extraer sin renunciar al componente celular que hace previsible la regeneración vertical.
La cirugía mucogingival final no es cosmética. Sin encía queratinizada ni profundidad vestibular, un sector posterior mandibular regenerado se convierte en una zona imposible de higienizar y el hueso ganado se pierde por otra vía.

Autor del caso
Fernando Cebrián Vicente
Cirugía Oral e Implantología
Las imágenes y la información clínica de este caso han sido proporcionadas por su autor. A partir de ese material, el equipo editorial de Doctor&Cols ha estructurado y desarrollado el contenido para facilitar su comprensión, destacar los aprendizajes más relevantes y mantener un formato homogéneo en toda la plataforma.
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