Injerto de tuberosidad desdoblado: obtener dos injertos de un único bloque
Explica cómo se ejecuta un procedimiento paso a paso, sin girar en torno a un paciente concreto. Cómo clasificamos los contenidos

Pau Lahuerta
Rehabilitación Oral y Estética Dental
Técnica clínica
- Toma de injerto de tejido conectivo
- Manejo de zona donante
- Aumento de tejidos blandos
- Cirugía plástica periodontal
- Modificación del fenotipo
Capítulos del vídeo
Sacar dos injertos de una sola toma
La tuberosidad es una zona donante generosa, pero limitada. Cuando necesito injerto conectivo para varios dientes, o quiero reservar una parte para una segunda fase, hacer una única toma y aprovecharla al máximo es la diferencia entre planificar bien una cirugía o pedirle al paciente una segunda intervención.
El injerto de tuberosidad desdoblado me permite obtener, de un único bloque, dos porciones de tejido conectivo denso, con muy poca grasa y con un comportamiento clínico excelente en cobertura radicular y aumento de fenotipo.
Indicaciones y límites
La utilizo siempre que el volumen de la tuberosidad me permite anticipar un bloque de al menos 8-10 mm en su eje mayor y un grosor suficiente para poder desdoblarlo sin romperlo. En pacientes con tuberosidades pequeñas o muy fibrosas asumo que voy a obtener un único injerto y no fuerzo la técnica.
Es especialmente útil cuando trato varias recesiones en la misma sesión, cuando quiero combinar cobertura radicular con aumento de fenotipo en dientes vecinos, o cuando anticipo una segunda fase quirúrgica en pocas semanas y prefiero congelar el segundo bloque de la propia cirugía inicial.
La decisión de desdoblar la tomo antes de entrar en boca. Si dudo del volumen, no lo intento.
Un bloque, dos capas
El bloque de tuberosidad tiene una capa superficial más densa y una capa profunda más laxa. Desdoblarlo consiste en separar limpiamente esas dos capas siguiendo el plano natural entre ellas, sin desgarrar tejido y sin dejar restos epiteliales en la cara que va a quedar interna en el receptor.
El objetivo es terminar con dos bloques de espesor homogéneo, sin grasa, sin epitelio adherido y con la cara conectiva expuesta para su adaptación al lecho receptor.
Toma del bloque de tuberosidad
Realizo dos incisiones convergentes en cuña sobre la tuberosidad, profundizando hasta hueso. Retiro el bloque en una sola pieza, procurando que llegue a la mesa quirúrgica intacto y bien orientado: identifico desde el primer momento cuál es la cara epitelial y cuál la cara conectiva.
Inicio del desdoblamiento
Con el bloque estabilizado con la pinza, entro con hoja del 15c en el borde libre y busco el plano de separación entre la capa superficial y la profunda. Avanzo con cortes cortos y planos, manteniendo la hoja paralela a la superficie del injerto y controlando siempre el grosor de ambas capas.
Separación en dos bloques
Continúo el corte hasta abrir el bloque en dos, como si abriera un libro. En este punto es fundamental no perder el plano: si me acerco demasiado a una de las caras, adelgazo un injerto y engroso el otro. Cuando la separación es completa, tengo dos bloques de tejido conectivo unidos por un istmo mínimo que corto al final.
Adelgazado y desepitelización
Retiro cualquier resto de grasa o glándula de la cara profunda de cada bloque y desepitelizo la porción que llevaba epitelio, ya sea con hoja o con fresa de diamante a baja velocidad. El resultado que busco es tejido conectivo puro por ambas caras, con un espesor lo más homogéneo posible.
Injertos listos para su uso
Los dos bloques quedan preparados en la mesa, hidratados en suero, listos para adaptarse al lecho receptor. En este momento decido qué injerto voy a colocar en cada zona en función del volumen y de la forma que necesito reconstruir.
Dos injertos de tejido conectivo obtenidos de un único bloque de tuberosidad.
Dónde se juega el resultado
El plano de separación es el punto crítico de toda la técnica. Perderlo obliga a improvisar y suele terminar con un injerto demasiado fino y otro demasiado grueso.
La estabilización del bloque durante el desdoblamiento es igual de importante: si el injerto se mueve, el corte se desvía. Trabajar con buena iluminación, con la pinza firme y con cortes cortos evita la mayoría de los problemas.
Si pierdo el plano de separación, prefiero detenerme y usar el bloque como un único injerto antes que forzar y romperlo.
Lo que veo repetirse
Intentar desdoblar bloques pequeños: si la tuberosidad no da volumen, forzar la técnica solo produce injertos frágiles.
Entrar con hoja no afilada o con ángulos cambiantes: cada cambio de ángulo cambia el plano de separación.
Olvidar la desepitelización cuidadosa de una de las caras: cualquier remanente epitelial dentro del lecho receptor compromete la cicatrización.
Qué dice la literatura
El injerto de tuberosidad se ha descrito en la literatura como una alternativa al injerto de paladar con mejor densidad, menor cantidad de grasa y menor morbilidad postoperatoria para el paciente. Diversos autores han mostrado además que la manipulación del bloque en dos capas es predecible cuando el volumen donante es suficiente.
En cobertura radicular y en aumento de fenotipo, los injertos de tuberosidad muestran resultados comparables a los injertos subepiteliales de paladar, con la ventaja añadida de una zona donante que cicatriza por segunda intención con muy poco disconfort.
Cuándo lo hago y cuándo no
Desdoblo siempre que puedo, porque me permite planificar cirugías más ambiciosas con una única zona donante y un único postoperatorio para el paciente.
No lo hago si el bloque llega a la mesa dañado, si la tuberosidad es pequeña o si el plano de separación no aparece con claridad en los primeros cortes. En esos casos prefiero un injerto único y bien manejado antes que dos injertos comprometidos.

Autor del caso
Pau Lahuerta
Rehabilitación Oral y Estética Dental
Las imágenes y la información clínica de este caso han sido proporcionadas por su autor. A partir de ese material, el equipo editorial de Doctor&Cols ha estructurado y desarrollado el contenido para facilitar su comprensión, destacar los aprendizajes más relevantes y mantener un formato homogéneo en toda la plataforma.
Las decisiones, procedimientos y resultados clínicos corresponden al profesional firmante. Los textos de contexto, síntesis e interpretación editorial han sido elaborados por Doctor&Cols y no deben entenderse como citas literales del autor, salvo cuando se indique expresamente.





